Incertidumbre Cuantica

En la vida diaria vemos las cosas porque reflejan luz. Las partículas de luz, llamadas fotones, llevan a nuestros ojos la información acerca de la posición de los objetos.
Para ver –y sobre todo ubicar— partículas cuánticas sería preciso que reflejaran por lo menos una partícula de luz. Una pelota no se desvía al intercambiar impulso con una ráfaga de fotones, por intensa que ésta sea; pero cuando un fotón rebota contra un electrón en movimiento, el impulso que el fotón le transfiere al electrón es suficientemente grande para desviarlo. Es como tratar de determinar la posición de una persona aventándole ladrillos: un solo fotón basta para alterar notablemente la posición y la velocidad –y por lo tanto la trayectoria– del electrón.
Cuanto más pequeña es la longitud de onda de la luz con que se ilumina al electrón, mayor es la exactitud con la que podemos determinar su posición, pero también es mayor el impulso que intercambia el fotón con el electrón, por lo que se pierde precisión en la medida de la velocidad. Este razonamiento llevó a Werner Heisenberg a concluir que “cuanto más exacta es la medida de la posición, menos lo es la de la velocidad, y viceversa”.
La escala a la que se nota este fenómeno está dada por la constante de Planck h . Cuando la precisión con que se requiere medir la posición y la velocidad se aproxima a la escala de h empieza a notarse esta imposibilidad de medir ambas con toda precisión. En la vida diaria y macroscópica las imprecisiones en las medidas de posición y velocidad son siempre gigantescas comparadas con h . Es en la escala de las partículas subatómicas donde el principio de incertidumbre hace de las suyas.
Heisenberg interpretó este resultado así: puesto que la mecánica cuántica no permite que se midan con toda precisión la posición y la velocidad a un tiempo, y puesto que, en opinión de Heisenberg, lo que no se puede medir no existe, las partículas subatómicas, no tienen posición ni velocidad determinados; por lo tanto, no tienen trayectoria.

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Desalojo….

Hoy sale el libro, el desalojo del senador sr Allamand, y por supuesto, ante esta actividad, por la cual el Gobierno Chileno se ha sentido tocado, el Sr Lagos Weber, Ministro Secretario General de Gobierno, se ha expresado sobre el tema, aludiendo: “Tal vez se le vino a la cabeza el joven Allamand del año 73, que sí busco el desalojo por la fuerza de un gobierno”, puntualizó.

“No he leído el libro; sí he visto el título y me llama la atención, el título se llama el desalojo; desalojo opera por la fuerza pública, no sé que estará pensando el senador Andrés Allamand cuando habla del desalojo, desalojo se aplica respecto a personas que ocupando indebidamente o contra las normas un bien, tienen que ser evacuados por la fuerza pública”, cuestionó el vocero de Gobierno.

En este sentido, afirmó que “hemos recuperado la democracia, a pesar de muchos seguidores de don Andrés Allamand, para que aquí haya alternancia en el Gobierno, y lo único que cabe acá es a través de la urna y no a través de la fuerza pública, como está insinuando el título del senador Allamand”.

Ahora bien, puedo extraer de sus palabras, que el Sr. Lagos Weber, NUNCA ha tomado entre sus manos un Diccionario de la real Academia de la Lengua Española, ya que “DESALOJO” no es mas que la accion de desalojar, lo que no nos dice mucho, entonces, iremos a “DESALOJAR”

desalojar.

(De des- y alojar).

1. tr. Sacar o hacer salir de un lugar a alguien o algo.

2. tr. Abandonar un puesto o un lugar.

3. tr. desplazar.

4. intr. Dejar el hospedaje, sitio o morada voluntariamente.

Entonces…. ¿que tan grave puede ser utilizar la palabra? ¿porque llamar al pasado a cubrir errores presentes? ¿responder asi, de forma tan viceral, no me parece para El ministro Secretario General de Gobierno.